Un grupo de iluminados «progresistas» está denunciando que se desaloje un pabellón okupado ilegalmente en Herrera (Donostia). ¿Su argumento? Que no se les ha dado una «alternativa digna».
Es para frotarse los ojos. Pero es real.
Dignidad es trabajar. Dignidad es pagar tu alquiler con el sudor de tu frente. Dignidad es respetar la propiedad de los demás. Lo que no es digno, ni ético, ni medio normal, es que unos señores peguen una patada en la puerta de un sitio que no es suyo y que, cuando la ley intenta actuar, salgan los de siempre a pedirles una casa gratis.
El insulto definitivo al trabajador
¿Sabes quién paga la «alternativa digna» que piden estos colectivos? Tú. La pagas tú con tu IVA, con tu IRPF y con cada impuesto que te quitan de la nómina antes de que llegues a fin de mes.
- Para ti no hay «alternativa digna» si no puedes pagar la luz: te la cortan.
- Para ti no hay «alternativa digna» si te quedas en el paro: te buscas la vida o tiras de ahorros.
- Pero para el que okupa ilegalmente, parece que el mundo le debe un piso tutelado y una palmadita en la espalda.
¡Basta ya de tomaduras de pelo!
La trampa del buenismo
Estos «progresistas» de salón viven en una realidad paralela. Denuncian el desalojo como si fuera una injusticia social, cuando la verdadera injusticia es que el dueño de ese pabellón —o los vecinos que tienen que aguantar la inseguridad y la suciedad que genera una okupación— no tengan a nadie que les defienda en las instituciones.
Piden una «alternativa digna» para quien rompe la ley. Yo pido una «alternativa digna» para el joven donostiarra que no puede independizarse porque los precios están por las nubes, en parte, por culpa de la inseguridad jurídica que generan estas noticias.
¡Pónganse a trabajar!
A esos que denuncian el desalojo les digo una cosa: Si tanta pena les da, métanlos en sus casas. Paguen ustedes la «alternativa» con su bolsillo, no con el nuestro.
En Contigo Euskadi lo tenemos claro:
- Ley y Orden: Lo ilegal se desaloja. Punto.
- Propiedad Privada: Es sagrada. No es un campo de juegos para activistas.
- Responsabilidad: El que viene a Euskadi viene a aportar, no a exigir «alternativas dignas» por la cara.
La verdadera dignidad es el orden y el respeto. Todo lo demás es hipocresía progre financiada con tu dinero.
ESPACIO PATROCINADO POR ROOMING EUSKADI:


